En el ámbito industrial, la magnitud de las instalaciones y la naturaleza de los materiales procesados elevan exponencialmente el riesgo de un incendio de consecuencias catastróficas. Para un experto en peritaciones, comprender la dinámica de la propagación interior y exterior no es solo un ejercicio técnico, sino la clave para determinar si el diseño de protección pasiva cumplió su función o si existieron fallos determinantes en el siniestro.
El Marco Normativo: La transición al RSCIEI 2025
La seguridad en nuestras industrias se rige por el Reglamento de Seguridad contra Incendios en Establecimientos Industriales. Es fundamental destacar la reciente actualización mediante el Real Decreto 164/2025, que refuerza las exigencias de sectorización. La tipología del establecimiento (Tipo A, B o C) define la severidad de los requisitos: mientras que una nave Tipo A (compartiendo estructura) exige medidas extremas de aislamiento, un Tipo C (exenta) ofrece mayor libertad, pero requiere distancias de seguridad más estrictas para evitar la propagación por radiación.
Evidentemente, si tu industria ya está legalizada conforme al reglamento anterior (RD 2267/2004), no estás obligado a realizar obras para adaptar tus instalaciones a las nuevas exigencias de sectorización o propagación del RSCIEI 2025 de forma inmediata. La ley respeta la normativa bajo la cual se obtuvo la licencia original.
¿Cuándo sí es «obligatorio» adaptarse?
Existen tres escenarios clave donde el nuevo reglamento entra en juego para una nave antigua:
- Reformas de importancia: Si realizas una modificación sustancial de la actividad, una ampliación de la superficie o un cambio de proceso que varíe la carga de fuego.
- Cambio de titularidad o actividad: En muchos casos, al solicitar una nueva licencia de actividad, la administración puede exigir que el local se adapte a la normativa vigente en ese momento.
- Traslado de la actividad: Si mueves tu producción a una nave ya construida pero que estaba en desuso, para la nueva licencia deberás cumplir con el RD 164/2025.
La excepción: Medidas de mantenimiento y seguridad
Aunque la estructura (resistencia al fuego de muros o vigas) no sea retroactiva, lo que sí es obligatorio siempre es cumplir con las normativas de mantenimiento y revisiones. Si el nuevo reglamento establece nuevos protocolos de inspección para las instalaciones de protección activa (extintores, BIE, rociadores), estos sí se deben aplicar a las instalaciones existentes según los plazos que dicte la norma.

Propagación Interior: Más allá de los muros
La propagación interior en una planta industrial se produce principalmente por convección, mediante el desplazamiento de gases calientes que pueden alcanzar temperaturas superiores a los 600 °C en pocos minutos. Los puntos críticos que evaluamos en SUTEAK incluyen:
- Resistencia al Fuego (EI): Los elementos delimitadores deben garantizar integridad y aislamiento. Un fallo común es la pérdida de estabilidad mecánica del cerramiento ante el calor intenso, lo que provoca el colapso de sectores adyacentes.
- Sellado de Penetraciones: Los pasos de instalaciones (bandejas de cables, tuberías) suelen ser los «caminos olvidados» por donde el fuego salta de un sector a otro. Un peritaje riguroso debe verificar la existencia de collares o masillas intumescentes conformes a normativa.
El Riesgo Exterior: Fachadas y cubiertas
La propagación exterior es, con frecuencia, la responsable de que un incendio afecte a naves colindantes. El fenómeno de «salto» de fuego por la cubierta es crítico. Según la normativa, en los encuentros entre naves, la cubierta debe contar con una franja de protección (generalmente de 5 metros) con una clasificación de reacción al fuego BROOF(t1). Si esta franja falla o es inexistente, el incendio se propaga horizontalmente de forma imparable.
Del mismo modo, el diseño de la fachada debe evitar la propagación vertical. La distancia entre huecos y la resistencia de los petos superiores son elementos de seguridad pasiva vitales para confinar la energía térmica dentro de los límites del sector de origen.
Conclusión
En definitiva, la ingeniería de protección contra incendios busca transformar el edificio en un sistema de compartimentos estancos. En SUTEAK, como ingenieros en protección contra incendios titulados, aplicamos este conocimiento técnico para analizar cada siniestro, evaluando si el cumplimiento —o incumplimiento— de estas medidas de propagación fue el factor decisivo en la magnitud de las pérdidas industriales.




